Este impulso que nace

A la sombra del camino
donde todo yace,
yo me alzo y hago mío
este impulso
                            que renace
y así salgo a la luz,
que es partida y destino
de este mundo convulso
que ahora miro.
Soy el muerto y la cruz,
soy puente y abismo,
soy la fuerza que crea,
     la que me moldea.
Soy yo mismo.
A mi través siento
cómo el viento
                 me traspasa,
es mi aliento,
y en su eterno movimiento
encuentro,
al fin,
                                  mi casa.





En las hojas verdes

 Brilla la luz
      en las hojas verdes,
brillan y al sol
       resplandecen.
Sublime alegría
       me mece,
al viento mi voz
       se estremece.
Henchido de vida
       avanzo a saltos,
llegando en mi andar
       cada vez más alto.
Me lanzo a volar
       y al fin descanso,
remanso de paz,
       al mundo canto.




Aleteo

En el frágil aleteo
de mi alma al despertar
percibo lo que no veo,
lo que sé sin explicar.

Ese íntimo vibrar
tan mío y tan distante
que abre y me hace más,
pulsión inconstante.

Me sobrecoge el miedo
de ser quien soy,
por sendas de oro, ciego,
a mí mismo voy.

Y es la vida que 
en mí nace
la que guía mis pasos,
la que empuja y me hace
no rendirme al ocaso.




Despertar

Bajo las sombras de la noche
se escabullen mis pasos,
de entre sus mares sin nombre
Yo me alzo.
 
Voy despertando uno a uno
los durmientes sentidos
por los que observo y comprendo,
por los que vivo.

Es en los ritmos que en mí nacen
donde descubro quién soy
y al integrarlos decido
dónde voy.

Bajo la fuerza de mis riendas
todo en mí se torna
cáliz de un contenido
que me transforma.

Y es entonces que me elevo
a las alturas de hoy,
donde veo y al fin puedo
decir: Yo soy.



Los sueños que nunca tuve

Bajo la línea del horizonte

viven los sueños que nunca tuve,

los que descansan a la espera,

los que se esconden,

         los que no llegan.







La cuerda que tira

 Dónde van los caminos que nadie dibuja,
dónde nos llevan los pasos
      dónde el andar nos empuja.
Cruzamos ciegos la vida, anudando lazos,
es posible que algún día
      sintamos la cuerda que tira,
y al echar la vista atrás,
veamos el nudo a desatar.










Creo la idea

 Me alzo sin base y sustento
en campos que siempre he pisado
y al ver ese suelo olvidado
comprendo que nunca he pensado,
pues solo ahora que elevo
quien soy más allá de lo dado
creo la idea y puedo
mirar del otro lado.



Cargas compartidas

Al caer las barreras
te veo
y todo cobra sentido.
Comprendo las cargas que llevas,
te quiero,
y cargo contigo.
Porque sé que tú me entregas
de nuevo
aquello que siempre fue mío.


Inversión

Al buscarme en los sentidos   el corazón se abre
y en sus límites percibo              permitiendo que me hable
aquello que he vivido                   y lo que aún es impensable.
  Escucho en el silencio              de la noche inescrutable
y los grillos traen el canto       de todo cuanto vive,
en mí cabe tanto        que ya no soy yo quien escribe,
es el todo, que en mi adentro      late y me revive.


A María y Gonzalo


Que tus días sean años
pues los hace eternos la alegría,
que tus años sean días
pues el tiempo pasa raudo
si es en buena compañía.

Que corráis, saltéis y riais
por países ignotos 
                         sin cesar
y allá donde esté el otro
encontréis siempre el hogar.

Que en todo momento
                                     sea el amor
vuestro sustento,
el ancla firme que os permita
ante el dolor
                         seguir adelante
y en esta vida 
               siempre cambiante,
forjéis en mutua compañía 
       las sendas que siempre soñasteis
y aquellas
       que jamás imaginasteis.

Que tus días sean años María,
que los haga eternos la alegría 
        de vivir con mi hermano.
Que tus años sean días Gonzalo,
que tu tiempo vuele raudo
                 al pasarlo de la mano
                                             de María.




A mi hermano Gonzalo y su esposa María por su enlace, el 29 de junio de 2019 en Burgos.