Difuminados

Hoy en día, queremos tantas cosas que nos difuminamos. En lugar de emplear nuestra energía en lograr un único objetivo, en alcanzar aquello que realmente es importante para nosotros… nos dedicamos a perseguir infinitud de pequeñeces, de objetivos sin importancia que una vez alcanzados (o incluso sin haberlo hecho) dejamos aparcados sin que nos hayan aportado nada.

Lo único que conseguimos con esto es dividir nuestras energías de forma que resulta más difícil alcanzar nuestro verdadero objetivo.

Deberíamos pararnos a reflexionar hasta saber qué es lo que realmente nos importa antes de actuar para conseguirlo. Porque por mucho que andemos, por mucho que nos esforcemos e incluso corramos para alcanzar nuestra meta, jamás llegaremos a ella si no sabemos dónde está.

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